
¿Cómo orientarse en el sistema de salud mental?
Cuando la vida se complica, incluso la idea de pedir ayuda puede sentirse abrumadora. Puede que no sepas por dónde empezar o que te preocupe elegir lo incorrecto. Es posible que sientas la presión de tener que explicar lo que te sucede a la perfección o que te preguntes si lo que estás viviendo "cuenta" como algo por lo que vale la pena buscar ayuda.
Si algo de esto te suena familiar, ten por seguro que es totalmente comprensible. Muchas personas se sienten así cuando comienzan a buscar apoyo. No es necesario que conozcas el sistema. No es necesario que uses las palabras perfectas. Simplemente, mereces que te reciban con amabilidad y transparencia.
Entender cómo dar el siguiente paso y con quién hablar puede ayudar a que las cosas parezcan un poco más fáciles.
¿Por qué el sistema puede resultar confuso?
Cuando estás estresado/a o pasando por dificultades, el sistema de salud mental puede parecer un laberinto. Hay muchos servicios disponibles, y no siempre está claro cómo se conectan o por dónde empezar.
Las personas a menudo dicen que se sienten:
- inseguras sobre qué tipo de ayuda necesitan
- inciertas sobre si sus preocupaciones son lo suficientemente serias
- avergonzadas de hablar sobre cómo se sienten
- preocupadas de que las juzguen o desestimen
- asustadas de dar el paso equivocado
Estos sentimientos son comunes. Buscar ayuda es un acto de fortaleza, no de debilidad.
¿Cómo funciona el sistema?
El sistema de salud mental de Australia está construido alrededor de diferentes niveles de apoyo. Puedes pensar en ello como una escalera. Los primeros pasos son ayudas tempranas para síntomas leves. A medida que subes por la escalera, hay servicios más especializados para personas con necesidades más complejas.
No necesitas saber en qué escalón te encuentras. Solo necesitas comenzar en algún lugar y alguien puede guiarte desde allí.
¿Quién me puede ayudar?
Disponemos de una variedad de profesionales de la salud y personal capacitado que puede ayudarte.
No es necesario que decidas por ti mismo/a cuál es la opción adecuada para ti. Alguien puede ayudarte a encontrar el nivel de asistencia que se adapte a tus necesidades.
¿Te sientes inseguro/a?
Es muy normal sentir nervios al pedir ayuda. A muchas personas les preocupa no saber describir bien las cosas o que sus sentimientos no sean lo suficientemente importantes. No necesitas estar en crisis para hablar con alguien. No necesitas esperar a que las cosas empeoren. Mereces recibir apoyo sin importar donde estés.
¿Qué puedes hacer en este momento?
Si ya te decidiste, o incluso si solo tienes curiosidad sobre tus opciones, existen algunas maneras en las que puedes comenzar.
Puedes hablar con alguien de confianza, consultar a tu médico de cabecera, llamar a la Salud Mental de Medicare (se abre en una nueva pestaña) o acudir a un Centro de Salud Mental de Medicare (se abre en una nueva pestaña). Cualquiera de estas opciones es un buen primer paso.
Si tienes pensamientos suicidas o te encuentras en peligro, llama al 000 o acude al servicio de emergencia más cercano.
¿Quieres una orientación más personalizada?
Explora nuestros programas digitales gratuitos, basados en un enfoque probado para ayudar a las personas que experimentan niveles bajos de ansiedad, estrés o preocupaciones generales sobre su bienestar.
Puedes avanzar en nuestros programas digitales basados en evidencia, ya sea con el apoyo de un profesional de la salud mental cualificado (guiado por un profesional) o de forma independiente (autoguiado).
Mereces ayuda que te brinde seguridad y calidez humana
Sin importar por lo que estés pasando, mereces que te escuchen con atención. Mereces recibir apoyo que te brinde amabilidad y te ayude a dar un paso a la vez. No estás solo/a; ya contamos con ayuda disponible para ti y pronto dispondremos de otros recursos de apoyo.