
Cuando alguien que quieres no quiere buscar ayuda
Puede ser preocupante ver que alguien que te importa está pasando por un momento difícil, pero no quiere buscar ayuda. Quizás no sepas bien qué decir, sientas que no puedes hacer nada para mejorar la situación o te preocupe lo que pueda ocurrir si no recibe apoyo. Estos sentimientos son comunes. Muchas personas se encuentran en esta situación en algún momento.
No puedes obligar a alguien a buscar ayuda, pero hay formas de apoyarlo con delicadeza y, al mismo tiempo, cuidar de ti.
Por qué alguien puede no querer recibir ayuda
Las personas pueden evitar buscar ayuda por muchos motivos. A menudo, estos motivos son comprensibles desde su punto de vista.
Es posible que:
- no sepan cómo explicar lo que sienten;
- les preocupe que los juzguen;
- teman que los consideren débiles;
- sientan vergüenza de admitir que algo no va bien;
- preocupado por el impacto en el trabajo, las finanzas o la familia
- no sepan si sus síntomas son «lo suficientemente graves»;
- esperen que las cosas mejoren sin recibir apoyo;
- se sientan abrumados ante la idea de hablar sobre lo que les ocurre.
Comprender por qué dudan en buscar ayuda puede ayudarte a responder con mayor empatía.
Comienza con una conversación amable
No necesitas convencerlos. En su lugar, concéntrate en abrir un diálogo tranquilo y de apoyo.
Podrías decir:
- «He notado que parece que estás pasando por un momento difícil».
- «Me importas y quería saber cómo estás».
- «Estoy aquí si quieres hablar de lo que sea».
Mantén un tono tranquilo y abierto Esto ayuda a que la persona se sienta menos presionada.
Escucha sin intentar solucionar las cosas de inmediato
Cuando una persona siente que la escuchan, es más probable que más adelante se plantee buscar apoyo.
Intenta:
- dejar que hable a su propio ritmo;
- escuchar sin interrumpir;
- evitar proponer soluciones de inmediato;
- reconocer sus sentimientos.
Una frase sencilla como «Parece que estás pasando por algo muy difícil» puede ayudar a que la persona se sienta comprendida.
Evita discutir o presionar
La presión a menudo hace que las personas se cierren o se alejen.
En lugar de intentar persuadirlos, puedes:
- compartir tus preocupaciones con calma;
- hablar desde tu propia perspectiva;
- evitar expresiones que puedan hacerla sentir culpable.
Por ejemplo:
- «He estado preocupado/a porque noto que no pareces tú mismo».
- «Me importas y quiero que te sientas apoyado».
Esto mantiene la conversación centrada en el cuidado en lugar de en la crítica.
Ofrécele opciones sencillas y manejables
Algunas personas pueden sentirse abrumadas ante la idea de buscar apoyo profesional. Puedes proponerle con delicadeza pequeños pasos, sin insistir.
Podrías sugerir:
- hablar con su médico de cabecera;
- llamar a la Línea de Salud Mental de Medicare (se abre en una nueva pestaña);
- visitar un centro de Salud Mental de Medicare (se abre en una nueva pestaña).
- probar un programa digital de salud mental;
- hablar con alguien en quien ya confíe;
- dar un pequeño paso que sienta que puede afrontar.
Los pequeños pasos pueden resultar menos intimidantes que asumir grandes compromisos.
Hazle saber que estás disponible
Puede ser útil recordarle que no tiene que pasar por esto solo.
Podrías decir:
- «No tienes que hablar ahora, pero estoy aquí cuando estés preparado».
- «Si decides que quieres buscar ayuda, puedo ayudarte a encontrarla».
Saber que hay alguien presente en quien puede confiar puede ayudar a reducir su resistencia con el tiempo.
Cuídate tú también
Apoyar a alguien que aún no está preparado para buscar ayuda puede ser agotador a nivel emocional.
Es posible que necesites:
- tiempo para descansar;
- alguien con quien hablar;
- espacio para gestionar tus propias emociones;
- momentos de autocuidado;
- permiso para dar un paso atrás cuando sea necesario.
Cuidar de sí mismo no es abandonarlos. Te ayuda a seguir estando presente y brindándole apoyo sin descuidar tu propio bienestar.
Reconoce cuándo es necesario buscar ayuda urgente
Si la persona que te importa:
- habla de hacerse daño a sí misma;
- no puede ocuparse de sus necesidades básicas;
- muestra cambios repentinos o extremos en su comportamiento;
- parece estar en peligro;
busque apoyo inmediato llamando al 000 o acudiendo al departamento de emergencia más cercano. También puede ponerse en contacto con Lifeline en el 13 11 14.
No necesita gestionar una crisis a solas.
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El apoyo puede construirse poco a poco.
Las personas a menudo buscan ayuda de a poco. Una conversación tranquila, un momento de honestidad o simplemente saber que a alguien le importa puede hacer que buscar apoyo se sienta más posible en el futuro.
Tanto su paciencia y presencia pueden marcar una diferencia significativa, incluso si el cambio toma tiempo.